martes, 5 de junio de 2012

LA FAMILIA DE CLAUDIO BARRERA

La familia de Claudio Barrera



Vicente Alemán Alemán, padre, nació en Dulce Nombre de Culmí, Olancho, el 22 de enero de 1885. Casose con Delfina Gómez, en 1908 en, Balfate, Colón, quien había nacido en Trujillo, el 24 de abril de 1890. Ambos eran maestros empíricos.
Durante varios años, vivieron  en Chetumal, México, laborando para las compañías huleras y en ese país, nacieron varios de sus hijos.  
Tuvieron los hijos siguientes: Francisco, el mayor,  nacido en Balfate, el 7 de febrero de  1910 y fallecido en San Pedro Sula, el 21 de octubre de 1993; Vicente, nacido en La Ceiba, el 17 de septiembre de 1912 y fallecido en Madrid España, el 14 de noviembre de 1971; Pablo, nacido 14 de septiembre de 1914, en México y fallecido en Venezuela, el 2 de abril de 1993; Eloísa, también nacida en México, el 30 de marzo de 1916 y fallecida el 13 de enero de 2004; Luis, nacido el 4 de mayo de 1923 y fallecido el 11 de noviembre de 1992; Adolfo, nacido el 1 de septiembre de 1928 y fallecido el 17 de abril de 1970;  Héctor, nacido el 31 de agosto de 1922 y fallecido el 30 de junio de 2004: Estaban además, Rosa, Delfina y Mariana.
Vicente Alemás , padre,  muriò en Tegucigalpa, el 20 de diciembre de 1954 y doña Delfina, siempre en la capital, el 14 de diciembre de 1946.
Sobre sus hijos podemos decir lo siguiente: Francisco se casó con Gráciela Bermúdez y tuvieron como hijos a Ana María, Arturo y Ricardo; de Pablo, se desconoce su descendencia. Adolfo se casó con Laura España y procrearon a Adolfo y a Margarita; Luis se casó con Estela del Castillo y tuvieron a Martìn; Vicente, se casó con Gloria Navarro y tuvieron a Delfina y a Claudio; Mariana, se casó con el Dr. Marco Lempira Paredes (tío del poeta Rigoberto Paredes) y tuvieron a Marco Tulio, Lidice, Alfredo, Omar; Eloisa, se casó con Alejandro Castro hijo y tuvieron a Alejandro y a Lombardo; Delfina, que vive en California,  casose con Roberto Romero y tuvieron a Pablo, Roberto y Rita. Rosa se casó con Francisco Montes y tuvieron a Delmer Mauro y Jaime; Héctor, se casó con Ilma Figueroa y tuvieron a Héctor, Gerardo, Teresa y Rosa.
El autor agradece la colaboración para ordenar esta pequeña genealogía a la poeta Ana María Alemán, hija de Francisco.

RAMON AMAYA AMADOR, TRADUCIDO AL ALEMAN

Prisión verde


Los constructores


1962, Alemania Oriental. Faltaban 4 años para su muerte. Los lectores alemanes, tenían por fin, la ocación de leer a un novelista hondureño. Aquí están los libros. Allí perdura  para siempre el espíritu rebelde de Amaya Amador.

lunes, 4 de junio de 2012

ENRIQUETA AND I, 1944

Esta novela autobiográfica de Argentina Díaz Lozano, resultó ganadora del certamen continental auspiciado por la casa editorial Farrar & Rinehart, en 1944. La novela mencionada, se publicó ese mismo año en Chile, por la prestigiosa editorial ZigZag, con el nombre de "Peregrinaje". Los jurados del certamen, fueron John  Dos Passos, Blair Niles y el crítico chileno, Ernesto Montenegro. "Enriqueta and I", fue ilustrada por el artista cubano Antonio Gattorno y traducida del español al inglés, por Harriet de Onis. Por Honduras, participaron también en el certamen, los escritores Carlos Izaguirre, con su novela "Bajo el chubasco" y el poeta místico, Rafael Moreno Guillén, con so obra "Oídos de niño".

Contraportada de Enriqueta and I

MARCOS CARIAS REYES EN LA ONU

Aparecen junto al escritor y diplomático, su esposa, Tula Zapata y Julián R. Cáceres, primer embajador hondureño en las Naciones Unidas

UNA DEDICATORIA DE MARCOS CARIAS REYES, 1947


domingo, 3 de junio de 2012

LA TUMBA DE ARTURO MARTINEZ GALINDO, SABA, COLON, 1940



Julio Baide, Juez de Trujillo y compadre de Arturo Martinez Galindo (el escritor era el padrino del hijo mayor de don Julio) coloca una cruz exactamente en el sitio donde fue vilmente asesinado Martínez Galindo, en Sabá, Colón, el 4 de abril de 1940. Martínez Galindo, había llegado a Trujillo en alguna fecha de 1937, a trabajar en su oficio de litigante. El día de su muerte, el escritor regresaba de La Ceiba a Trujillo, después de dejar a su madre en el puerto ceibeño y el asesino, aprovechó el cambio de trenes al que se sometían los pasajeros, para cometer el asesinato. La impunidad reinó para sempre en este caso.
Esta foto se muestra por primera vez a los lectores de este blog y nos fue entregada por la viuda de don Julio, doña Maruca de Baide, ya fallecida en Santa Rosa de Copán.

TRUJILLO EN LOS TIEMPOS DE ARTURO MARTINEZ GALINDO, 1939