lunes, 12 de diciembre de 2011

Santiago Castro Blanco

Santiago Castro Blanco (1898-1918) malogrado poeta comayaguense, posando en Guatemala, en 1914. (esta foto se exhibe por primera vez en Honduras)     

SANTIAGO CASTRO: POETA EN EL LIMBO


I.- SANTIAGO, EL PRIMOGENITO


Santiago, de noble piel cetrina y ojos profundamente negros, fue el primogénito del hogar formado  en la antañona Comayagua por Don Santiago Castro y Doña Dolores Blanco. Nacido el año de gracia de 1895, convirtió pronto la precocidad en admiración, al iniciar sus estudios primarios en el colegio Los Infantes de Colón, que dirigía por ese entonces, el sacerdote Rafael Oseguera. Ansioso de un futuro mejor, parte para Tegucigalpa, donde se matricula en el Instituto Nacional, de donde saldría graduado de Bachiller en Ciencias y Letras.


  II.- VIDA UNIVERSITARIA

En 1811, Santiago Castro, con el apoyo de sus padres, se marcha a Guatemala a estudiar Medicina. Cursando sus estudios, tuvo maestros insignes que le enseñaron virtudes y disciplinas que formaron y templaron un carácter humanista, presto al servicio y a la bondad. Entre sus compañeros de estudios, se destacaron Presentación Centeno, quien más tarde llegaría a ser Ministro de Instrucción Pública, Juan Manuel Fiallos y Roque Hernández Rápalo. Sin embargo, los jóvenes estudiantes tuvieron que suspender tales estudios, debido a la represión desatada por el mandatario guatemalteco de entonces, el siniestro Manuel Estrada Cabrera. Entre 1915  y 1916, Santiago permaneció  en su suelo  natal, esperando con ansias, el regreso al estudio y a la soñada carrera. Tal momento se da en 1917, un año antes de su muerte.


III.- TRAGICO DESTINO

Próximo ya a concluir sus estudios – había cursado en su mayoría las respectivas materias – Estrada Cabrera, requiere de jóvenes voluntarios para ir a Retalhuleu, provincia guatemalteca, a combatir un brote de fiebre amarilla, que en ese lugar se había desatado y amenazaba con diezmar la población. Castro Blanco se alista entre las brigadas de socorro, con tan mala suerte, que al regresar de la misma, muere en un accidente ferroviario. Carmen Castro, educadora y hermana de Santiago, describe la noticia así: En diciembre de 1918, tuvimos el gran dolor de perder a nuestro hermano mayor; eso fue para mis padres un gran dolor, pues él ya contaba con casi 23 años y todos los hermanos fuimos siempre muy unidos, nos queríamos entrañablemente y así el sufrimiento de toda la familia, fue inconmensurable. El cadáver de Santiago Castro es trasladado a Comayagua, donde el día 8 de diciembre del mencionado año, fue enterrado en medio de la consternación general. Un sentido discurso sobre su trágica suerte, salió de labios del intelectual hondureño y conocido del poeta, Edmundo Lozano Aguiluz.


IV.- SU OBRA

Santiago Castro, no dejó, a su muerte, libro alguno publicado. Su obra quedó dispersa en periódicos y revistas de su tiempo, tanto en Honduras como en Guatemala. Su hermano Jesús, poeta y antólogo, se toma la atribución de rescatar esa obra dispersa, y en 1928, cuando dirige el Semanario Comayagua, inserta poemas del malogrado bardo. En 1939, en la llamada Antología de poetas hondureños (1869 - 1910), editada por Jesús Castro Blanco, aparecen cuatro poemas, que permiten al lector y al crítico formarse una idea de los planteamientos  estéticos del poeta. Más tarde, José Reina Valenzuela, en su Antología de Médicos Poetas de Honduras, reproduce íntegramente, los cuatro poemas, y los pone de esa manera, ante los ojos de una nueva generación de lectores. Sin embargo, falta realizar un verdadero esfuerzo de búsqueda, para declarar abierta de una vez por todas, la obra de un poeta nuestro como tantos.










1 comentario:

  1. Muchas gracias soy Nieto de Don Julio Castro Blanco un abrazo Jose Gonzalez

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